Este martes se cumple un año del crimen de Joaquín, el niño de 8 años asesinado por su padre en Lomas de Zamora en un caso que generó una profunda conmoción en todo el país y que fue señalado por especialistas como un hecho de violencia vicaria. Para recordar a la víctima y reclamar una legislación específica sobre esta problemática, familiares y organizaciones convocaron a una movilización frente al Congreso Nacional.
El caso también mantiene un fuerte vínculo con Melchor Romero, ya que el acusado permanecía detenido en la Unidad Penal N° 34, ubicada en esa localidad, mientras esperaba el juicio por el homicidio triplemente agravado de su hijo.
El 19 de febrero de este año, el hombre fue encontrado sin vida dentro de su celda. De acuerdo con la investigación, se habría ahorcado utilizando una sábana atada a una ventana. Pese a que otros internos intentaron auxiliarlo, los médicos constataron su fallecimiento y la Justicia inició actuaciones para determinar las circunstancias del hecho, que fue investigado como un suicidio.
Con el acusado fallecido, el proceso penal quedó extinguido, aunque el caso continúa siendo un símbolo del reclamo de familiares y organizaciones que impulsan una ley específica sobre violencia vicaria, una forma extrema de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos para causar el mayor daño posible a la madre.
La movilización prevista para este martes buscará mantener vigente el pedido de mayores herramientas de prevención, detección e intervención para evitar que tragedias de este tipo vuelvan a repetirse.