Un informe basado en datos del operativo Aprender 2023 encendio una señal de alerta sobre los habitos de lectura en la infancia en Argentina. Segun el relevamiento, el 59 por ciento de los estudiantes de sexto grado tiene menos de 20 libros en formato papel en sus casas, lo que refleja una baja presencia de material de lectura en los hogares.
Dentro de ese porcentaje, un 13 por ciento aseguro no tener ningun libro, mientras que otros grupos se ubican entre 1 y 20 ejemplares. En contraste, solo una minoria supera los 100 libros, lo que evidencia una desigualdad en el acceso a la lectura.
Especialistas advierten que este escenario tiene consecuencias directas en el aprendizaje. La presencia de libros en el hogar esta vinculada al desarrollo de habilidades lectoras, al habito de lectura y a un mejor rendimiento escolar.
Distintos estudios internacionales señalan que los chicos que leen en formato papel suelen obtener mejores resultados en comprension lectora que aquellos que lo hacen de manera digital o que leen con menor frecuencia.
Entre los factores que explican esta situacion aparecen el avance de la tecnologia, los cambios en los habitos culturales y el alto costo de los libros. Sin embargo, tambien se destaca la importancia del rol de las familias en fomentar la lectura desde edades tempranas.
Docentes y especialistas coinciden en que el contacto directo con los libros despierta curiosidad, estimula la imaginacion y fortalece el pensamiento critico. Por eso, recomiendan incorporar la lectura en la vida cotidiana, ya sea a traves de visitas a bibliotecas, momentos de lectura en casa o el ejemplo de los adultos.
Aunque el problema es complejo y requiere politicas publicas sostenidas, los expertos insisten en que generar un entorno donde los libros esten presentes puede marcar una diferencia clave en el desarrollo educativo de los chicos.