El cordon horticola de La Plata, uno de los principales centros productores de verduras del pais, atraviesa una profunda crisis economica que compromete la continuidad de muchas explotaciones familiares. El incremento de los costos de produccion, el valor de los insumos, el combustible, la energia y el transporte, sumado a la fuerte caida del consumo, genero un escenario en el que numerosos productores aseguran trabajar sin obtener rentabilidad.
La situacion afecta directamente la comercializacion de frutas y hortalizas. Gran parte de la produccion no logra venderse y termina siendo descartada debido a que los precios de venta no alcanzan para cubrir los costos de cosecha y distribucion. Esta realidad provoca importantes perdidas economicas y reduce la capacidad de reinversion en las quintas.
Otro de los problemas que enfrenta el sector es la disminucion de la mano de obra. Ante la falta de ingresos suficientes, muchas familias dejaron de contratar trabajadores y redujeron la superficie cultivada para poder sostener la produccion con recursos propios. Como consecuencia, la actividad depende cada vez mas del trabajo familiar y de estructuras de menor escala.
La produccion de tomate y otras hortalizas tambien enfrenta dificultades por la competencia de productos provenientes de otras regiones y del exterior, mientras que especialistas sostienen que la incorporacion de tecnologia y nuevas formas de industrializacion podria ayudar a reducir el desperdicio de alimentos y mejorar la competitividad del sector.
El panorama genera preocupacion en una actividad considerada estrategica para el abastecimiento de alimentos frescos en la region, ya que miles de familias dependen directa o indirectamente de la produccion horticola platense.