El GRWM, sigla de *Get Ready With Me* (“preparate conmigo”),
se convirtió en uno de los contenidos más populares entre las influencers de
moda y belleza. En estos videos, las creadoras muestran en tiempo real o de
manera editada cómo eligen su outfit, se maquillan o se preparan para un
evento.
El secreto del éxito del GRWM está en su cercanía. Le
permite a los seguidores ver un lado más cotidiano y auténtico de las
influencers, generando conexión e identificación. A la vez, se convirtió en una
estrategia efectiva para colaborar con marcas, ya que cada prenda o producto
mostrado puede transformarse en publicidad sutil o en un acuerdo comercial.
Estos clips, que suelen publicarse en formato de video corto
o carrusel de imágenes, combinan detalles de moda, maquillaje y estilo de vida.
En ellos, las influencers describen paso a paso los productos que usan,
acompañados del hashtag #GRWM para aumentar su alcance.
El fenómeno explotó especialmente en TikTok e Instagram,
donde millones de publicaciones bajo este formato acumulan vistas y
comentarios. Su simpleza, espontaneidad y la posibilidad de monetizarlo lo
convirtieron en una fórmula perfecta que une entretenimiento, estética y
marketing digital.